miércoles, 24 de septiembre de 2014

AUTORRETRATO LINGÜÍSTICO

Mi lengua materna fue el español. Nací en un pequeño pueblo de Navarra, muy cerca de La Rioja, zona poco influenciada por el euskera, a diferencia del área norte de la Comunidad Foral. A pesar de ello, el colegio donde estudié Infantil y Primaria, ofrecía la posibilidad de estudiar dicha lengua como segundo idioma durante cuatro horas semanales. Mis padres nunca dudaron de aprovechar ese aprendizaje, sobretodo porque mi madre es natural del País Vasco y desde bien pequeña estudió vascuence.
En el primer curso de la enseñanza obligatoria comencé con el inglés; las clases eran divertidas, y básicamente se basaban en aprender vocabulario a base de canciones, juegos… en definitiva, de forma lúdica. A lo largo de toda esta etapa mostré gran interés por el idioma y facilidad para adquirirlo, lo que me hizo participar en actividades varias tales como un campamento con monitores nativos, clases de conversación con una profesora londinense y otras muchas experiencias en las que este idioma era el “protagonista”.
Una vez en tercero de Primaria tuve la ocasión de escoger la optativa de francés, pero como bien he dicho con anterioridad, continué cursando el euskera hasta los once años, alcanzando un alto nivel para esa temprana edad.
Al pasar a la ESO, mi familia y yo nos trasladamos a Santander, ciudad natal de mi padre. Como es obvio, en esta Comunidad no se habla euskera, por lo que dejé de estudiar esa lengua como segundo idioma; teniendo que optar por el francés, en el que no estaba instruida. A pesar de mis primeros miedos frente a la novedad, los resultados que obtuve en esta asignatura fueron satisfactorios  durante los dos años que lo cursé, pero no fue motivación suficiente para continuar con su estudio.
A día de hoy puedo decir que soy monolingüe y poseo un nivel de inglés suficiente como para desenvolverme de forma correcta en este idioma, por el que siento un importante interés. Por ello, parte de mi tiempo libre lo invierto en ver y escuchar series y vídeos en la lengua anglosajona. Además, en escasos días realizaré un intercambio organizado por el departamento de inglés del instituto a Launceston, Reino Unido, donde podré convivir con este idioma en toda su esencia.